cupure logo
losquemásconparacochelasespañadelpor

La advertencia de AECA-ITV para este verano: “El calor extremo aumenta la temperatura de funcionamiento del sistema de frenos”

La advertencia de AECA-ITV para este verano: “El calor extremo aumenta la temperatura de funcionamiento del sistema de frenos”
Revisar pastillas, discos, latiguillos y líquido antes de emprender un viaje largo en los meses de calor no es solo una medida de mantenimiento, sino una inversión en seguridadAECA-ITV advierte: “El calor extremo acelera la degradación química de la batería” El calor del verano no solo pone a prueba la resistencia de los conductores, sino también la de los componentes clave del vehículo. Entre ellos, el sistema de frenos es uno de los más expuestos y su correcto funcionamiento resulta decisivo para la seguridad vial. Desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) alertan de que las altas temperaturas, unidas a usos más exigentes durante las vacaciones, pueden provocar fallos graves que la ITV puede detectar antes de que se conviertan en un riesgo. “El calor extremo aumenta la temperatura de funcionamiento del sistema de frenos, especialmente en situaciones de conducción exigente (montaña, atascos, carga pesada)”, explican desde la entidad. Este aumento térmico puede derivar en problemas concretos: “Fatiga del freno: pérdida de eficacia por sobrecalentamiento de pastillas y discos. Disminución del rendimiento del líquido de frenos, especialmente si está envejecido y ha absorbido humedad. Deformaciones en discos si se calientan y enfrían bruscamente (por ejemplo, al mojarse tras frenadas intensas)”. Fallos más comunes en verano El aviso es claro: “Hay que tener en cuenta que los frenos son una de las partes más importantes para la seguridad de un vehículo, de sus ocupantes y de cualquier usuario de las vías públicas. Una avería en este sistema impedirá detener el vehículo a tiempo, aumentando las probabilidades de sufrir o provocar un siniestro vial”. Las estaciones de ITV constatan que el verano concentra determinados defectos en este sistema. “Entre los fallos que puede presentar el sistema de frenos debido a las altas temperaturas están: desigualdades de frenado entre ejes o ruedas, frenos que no alcanzan valores mínimos de eficacia, fugas o envejecimiento del líquido de frenos…”. A ello se suma la pérdida de rendimiento en frenos traseros, habitual “especialmente si no se usan con frecuencia o el vehículo ha estado parado mucho tiempo”. Los datos oficiales respaldan esta preocupación. “A nivel general, de acuerdo con datos del Ministerio de Industria y Turismo, el 12% de los defectos graves detectados por las estaciones de ITV en el año 2023, último del que se tiene registro, corresponden al capítulo de frenos, ocupando la cuarta posición entre los fallos más detectados por los inspectores”. Por tipología de vehículo, los porcentajes más altos se registran en “remolques y semirremolques… 42,6% del total. Le siguen los furgones y camiones de más de 3.500 kg… 26,8% del total. En tercer lugar, están los autobuses y autocares… 16,3%”. Uso intensivo y riesgos añadidos El riesgo aumenta en condiciones de uso intensivo típicas del verano. “Este tipo de uso exige mucho más al sistema de frenos y se traduce en: mayor temperatura durante más tiempo, desgaste acelerado de pastillas y discos, posibilidad de cristalización de las pastillas… riesgo de pérdida de eficacia tras uso continuo”, detallan. Factores como viajes largos con el coche cargado, rutas de montaña o el arrastre de caravanas obligan a extremar la precaución. Durante las inspecciones, los técnicos pueden identificar signos evidentes de desgaste. “En esta época del año, los signos más frecuentes de desgaste de frenos que se pueden detectar son: pastillas muy desgastadas o fuera del grosor mínimo legal, discos con surcos visibles, desequilibrio entre frenos del mismo eje… frenos traseros que apenas frenan… fugas o aspecto degradado del líquido de frenos”. Estos fallos, invisibles a simple vista para muchos conductores, pueden comprometer seriamente la seguridad. El papel del líquido de frenos Uno de los puntos críticos es el líquido de frenos. “No revisar el líquido puede implicar riesgos importantes, ya que un nivel bajo de líquido en los frenos podría conllevar a una pérdida de eficacia de los mismos, así que como una respuesta lenta en frenadas de emergencia”. En la ITV, añaden, “se comprueba la existencia de un nivel correcto del líquido, además de las consecuencias de disponer de un bajo nivel o líquido deteriorado en el banco de frenado. Esto se detecta por una eficacia reducida o falta de respuesta”. Latiguillos y discos, también en riesgo Otros componentes también acusan el calor. “Sí, el calor afecta directamente a estos componentes, ya que los latiguillos de goma se dilatan con el aumento de la temperatura, y si están envejecidos, pueden agrietarse o perder presión interna al ser sometidos al calor”. Los discos de freno tampoco están exentos: “Pueden deformarse si sufren cambios térmicos bruscos, perder eficacia si alcanzan temperaturas muy altas de forma repetida o, incluso, agrietarse en casos extremos de fatiga térmica”. Las estaciones de ITV están capacitadas para detectar estas anomalías. “En las inspecciones técnicas, se detectan estos defectos a través de pérdidas de eficacia, vibraciones al frenar, o comportamiento irregular entre ruedas”, detallan. El objetivo: evitar que un problema que podría haberse prevenido se convierta en un accidente. Prevención antes de viajar Por ello, AECA-ITV insiste en la prevención. Revisar pastillas, discos, latiguillos y líquido antes de emprender un viaje largo en los meses de calor no es solo una medida de mantenimiento, sino una inversión en seguridad. El calor extremo y las condiciones más exigentes del verano no dan segundas oportunidades a un sistema de frenos en mal estado.

Comentarios

noticias de automóviles