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No hace falta ir a la Capadocia: aquí también tenemos varios lugares para disfrutar de la experiencia de montar en globo

No hace falta ir a la Capadocia: aquí también tenemos varios lugares para disfrutar de la experiencia de montar en globo
Segovia, Manresa o Haro son algunos de los muchos lugares en los que se puede vivir la experiencia de ver viñedos, iglesias o ríos a varios centenares de metros de alturaDiez castillos imprescindibles para conocer nuestra historia que puedes visitar este verano En las listas de cosas que a uno le gustaría hacer al menos una vez en la vida, seguramente muchas veces aparezca aquella de montar en globo. Surcar los cielos y sentirse muy lejos del mundanal ruido disfrutando de un paisaje difícilmente superable. Y es cierto que, cuando a uno se le pone entre ceja y ceja hacerlo, montar en globo, muchas veces piense en países o destinos exóticos para hacerlo, como la Capadocia, una de las cunas de esta experiencia aerostática. Pero en nuestra península también tenemos varios lugares que aseguran una experiencia notable para aquellos que quieran hacer un vuelo en globo aerostático, combinando tranquilidad, aventura y espectaculares vistas panorámicas a través de diversos paisajes, desde campos verdes y montañas imponentes hasta ciudades históricas. Aquí van unos cuantos. Segovia destaca como uno de los principales destinos españoles para volar en globo aerostático, ofreciendo una perspectiva única de su rica historia y patrimonio monumental. Desde el aire, los monumentos icónicos como el antiguo acueducto romano, el majestuoso Alcázar y la impresionante catedral adquieren otra dimensión, revelando la ubicación de la ciudad sobre un macizo rocoso entre los ríos Eresma y Clamores. Los vuelos sobre Segovia también brindan vistas impresionantes de los extensos campos de Castilla y León y la majestuosa Sierra de Guadarrama, fusionando la apreciación histórica con la belleza natural. Otros de los lugares más emblemáticos de nuestra geografía para disfrutar de la experiencia de montar en globo son La Rioja y Manresa, en la provincia de Barcelona. Con Haro como epicentro, los cielos riojanos permiten deleitarse con la paz y tranquilidad de navegar mecido por el viento admirando los maravillosos paisajes riojanos: interminables viñedos, campos de trigo, árboles, el río Ebro, la sierra de Cantabria, o distintos pueblos pintorescos que tiene la región. En el caso de Manresa, se trata del eje de la comarca del Bages, lo que permite disfrutar de las vistas únicas de la montaña de Montserrat. Es una tierra de contrastes, con bosques mediterráneos, campos de cultivo, viñedos y el paso del río Cardener. Se puede descubrir el conjunto medieval de Manresa y sus puentes, la iglesia gótica y otras construcciones de estilo barroco y modernistas, además de los municipios de Santpedor, Sallent o Artés. Ambos destinos son lugares habituales de encuentros mundiales de globos, citas que hacen que el cielo riojano o manresano se conviertan en auténticos espectáculos para la vista. Cerca de Madrid, el Real Sitio de Aranjuez ofrece una experiencia excepcional en globo aerostático, un lugar especialmente conocido por su Festival de Globos anual que se celebra en otoño. Los vuelos, que se realizan durante todo el año, permiten a los pasajeros elevarse sobre el impresionante Palacio Real, sus fabulosos jardines como el Parterre y el Príncipe, y el serpenteante río Tajo, por donde una vez navegaban los monarcas españoles en lujosas falúas. Además, la Sierra de Guadarrama, también cerca de Madrid, proporciona un entorno perfecto para los amantes de la naturaleza, con vistas panorámicas de montañas, bosques y valles, donde se puede observar la diversa fauna y flora de la región en un ambiente tranquilo y natural. Los vuelos se programan al amanecer o al atardecer, para aprovechar las condiciones atmosféricas más favorables Andalucía presenta cautivadoras oportunidades para volar en globo, especialmente en Ronda, Málaga, donde el icónico Puente Nuevo, que atraviesa el río Guadalevín, se admira mejor desde el aire. La perspectiva aérea también abarca otros puentes, la plaza de toros y vistas vertiginosas del Tajo, realzando el encanto romántico de esta ciudad. Más al sur, Sevilla, la capital de Andalucía, invita a explorar su vasto centro histórico —el más grande de España y el sexto más grande de Europa— desde un punto de vista único, mostrando sus magníficos edificios influenciados por la cultura mora, como el palacio del Alcázar y la gran catedral de la ciudad. Toledo, conocida como una ciudad imperial, ofrece vuelos en globo aerostático que brindan una impresionante vista aérea de su amurallado centro medieval, su imponente catedral gótica y el Alcázar, todo ello dramáticamente rodeado por el río Tajo. Esta experiencia permite a los observadores ver la ciudad como si estuviera suspendida entre el pasado y el presente, apreciando sus construcciones históricas y las huellas culturales dejadas por diversas civilizaciones. Más al oeste, Mérida también destaca como una región ideal para viajes en globo debido a su clima favorable, permitiendo a los pasajeros avistar monumentos antiguos y hermosos paisajes naturales desde el cielo. En la provincia septentrional de Burgos, la comarca de Las Merindades ofrece un sorprendente tapiz de atractivos, incluyendo amplios páramos, verdes valles, escarpadas montañas y caudalosos ríos que dan lugar a hermosas cascadas. Sobrevolar esta región en globo proporciona una perspectiva única de pintorescos pueblos encastrados en la roca o aupados en promontorios, como Puentedey, Frías u Orbaneja del Castillo, así como el histórico monasterio de Oña, el primer panteón castellano. Además, en la propia ciudad de Burgos, los vuelos pueden ofrecer una vista aérea de su reconocida catedral, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El tesoro natural de Galicia de la Ribeira Sacra, que se extiende entre los ríos Miño y Sil, es particularmente encantador cuando se contempla desde el aire. Los vuelos en globo sobre esta área revelan magníficos paisajes de milenarios viñedos en bancales, abundantes monumentos románicos y los impresionantes cañones esculpidos por el río Sil. La experiencia ofrece un encanto especial, guiada por las brisas matutinas a gran altitud, proporcionando una apreciación única de la mezcla de belleza natural, historia y tradiciones vitivinícolas de esta región. Las Islas Baleares presentan atractivas oportunidades para volar en globo, especialmente Mallorca, que cuenta con un clima mediterráneo y paisajes diversos. Los vuelos sobre Mallorca ofrecen vistas impresionantes del mar, las majestuosas montañas de la Sierra de Tramontana y pintorescos pueblos costeros, permitiendo a los pasajeros apreciar las playas, calas y campos de olivos de la isla desde una perspectiva única. Ibiza también ofrece vuelos relajantes en globo que atraviesan la isla, brindando vistas panorámicas de su territorio y costa. Para todos los públicos En Catalunya, al margen de Manresa, encontramos el Parque Natural del Montseny, un espacio protegido y Reserva de la Biosfera en la provincia de Barcelona, es una opción popular para los vuelos en globo aerostático. Los vuelos desde localidades como Cardedeu o Vic revelan un paisaje diverso que mezcla características mediterráneas y centroeuropeas, mostrando frondosos bosques, el río Tordera y pintorescos pueblos. Otras opciones pueden ser Salamanca, ciudad piropeada por su casco histórico y monumentos, que permite vistas panorámicas de su universidad y su impresionante catedral, complementadas por los paisajes rurales circundantes; o los campos de lavanda de Brihuega en Guadalajara, que en verano se tiñen de un intenso color púrpura, ofrecen una experiencia única y visualmente deslumbrante, especialmente romántica cuando se contempla desde el aire. Los vuelos generalmente se realizan entre 300 y 900 metros de altura, ofreciendo vistas panorámicas inigualables, y suelen durar alrededor de una hora. Es importante señalar que, a pesar de la altura, no hay sensación de vértigo, ya que la cesta no oscila, lo que permite hacerlos tanto a mayores como a niños. Los vuelos en globo aerostático se programan al amanecer o al atardecer, para aprovechar las condiciones atmosféricas más favorables. La mayoría de los paquetes turísticos en España, con precios que oscilan entre 190 y 250 euros por persona, incluyen el vuelo, el seguro de responsabilidad civil, un reportaje (foto o vídeo), el material necesario y un diploma acreditativo.

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