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Playas nudistas en Almería para sentirte en libertad

Con más de 250 kilómetros de litoral, Almería se ha convertido en uno de los destinos preferidos para los amantes del naturismo. Aquí, el nudismo no solo está permitido en muchas playas, sino que forma parte del paisaje social y natural. La convivencia entre bañistas con y sin ropa se da con total normalidad en muchas zonas, convirtiendo a Almería en un verdadero paraíso costero para quienes buscan libertad, respeto y contacto con la naturaleza. Uno de los núcleos más representativos de esta tradición es Vera, pionera del naturismo en España, referente del turismo naturista a nivel europeo. Su extensa playa urbana, El Playazo, es un arenal de más de cuatro kilómetros dividido en dos zonas: la parte norte está dedicada al nudismo, mientras que la sur mantiene una tradición textil. En ambos tramos, la convivencia es armónica, acompañada de servicios, chiringuitos y ambiente familiar. La apuesta de Vera por el naturismo va más allá de su playa. El municipio cuenta con urbanizaciones naturistas en las que es habitual ver a personas paseando sin ropa, además del Vera Playa Club , el primer hotel naturista de España, donde incluso en la piscina el bañador es prescindible. Siguiendo la línea costera hacia el sur, el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar despliega un abanico de playas y calas en estado casi virgen. Es un escenario único en Europa, donde desierto y mar se funden en paisajes volcánicos, acantilados, dunas y aguas cristalinas. Aquí, el naturismo se vive con naturalidad, aunque muchas de sus playas no estén oficialmente catalogadas como nudistas. Una de las más emblemáticas es la Playa de los Muertos , cercana a Carboneras. Su imponente línea recta de costa, su inmensa roca al fondo y su grava blanca hacen de esta playa una de las más impactantes visualmente. Aunque suele estar concurrida, conserva su esencia salvaje. No hay servicios ni papeleras, por lo que los visitantes deben ser responsables con su basura. Otra joya es la Cala de Enmedio , junto al pueblo de Aguamarga. Se llega tras una caminata de unos 30 minutos, pero el esfuerzo vale la pena. Allí espera una playa de arena blanca y aguas turquesas, rodeada de colinas de aspecto lunar. Es un rincón ideal para quienes buscan tranquilidad, belleza y poca afluencia. Más al este, aparece la singular Cala San Pedro , un enclave que, además de playa paradisíaca, es refugio de una de las últimas comunas hippies del país. Se puede acceder desde Las Negras, a pie o en barca, y descubrir un entorno donde las ruinas del Castillo de San Pedro conviven con una comunidad alternativa que vive del cultivo y la artesanía. En Rodalquilar, el Playazo ofrece una experiencia más accesible, con su arena dorada y fácil entrada al agua. Está custodiado por la Batería de San Ramón y la Torre de los Alumbres, antiguos bastiones contra los piratas. Otra opción para los nudistas es la Playa del Barronal , entre Genoveses y Mónsul, de 800 metros de longitud y ambiente completamente virgen. En sus alrededores se encuentran pequeñas calas aún más aisladas: las Calas del Barronal. Fuera del parque natural, hacia el Poniente almeriense, se encuentra otra joya naturista: la Playa de Punta Entinas-Sabinar , en la reserva natural del mismo nombre, entre El Ejido y Roquetas de Mar. Esta playa salvaje y extensa, enmarcada por dunas, salinas y charcas con aves migratorias, es perfecta para desconectar. Desde 2006, el paraje forma parte del Convenio Ramsar por su valor ecológico.

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