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Sangría, charanga y tradición: Higuera de la Sierra celebra sus fiestas de San Antonio

Entre los festejos populares del verano en la Sierra de Huelva destaca la sangría de Higuera de la Sierra , una fiesta que se celebra en esta bella localidad el lunes 11 de agosto, y que se ha convertido en un referente gastronómico para los veraneantes de toda la comarca. Durante la jornada, los visitantes pueden degustar un refrescante ponche con melocotón al tiempo que rinden culto al cuerpo bailando a ritmo de charanga. Para ello, la gente del pueblo, reunida en grupos de amigos, parientes y vecinos, elabora desde primeras horas de la mañana este ponche cuyos ingredientes principales son vino blanco, agua, azúcar, canela en rama, y melocotón. Llegada la noche, la Calle Larga, ubicada en pleno corazón del barrio de San Antonio, se colma del gentío que viene a refrescarse con la típica bebida higuereña, en una jornada donde no faltan los pasacalles y la cucaña. En el popular barrio que ejerce de anfitrión en una de las celebraciones con mayor solera de la localidad, no sólo se reúnen los vecinos del pueblo, sino una gran multitud de visitantes de toda la comarca para disfrutar de esta popular bebida que es el eje de una celebración cargada de simbolismo, hospitalidad y mucha animación. Una noche difícil de olvidar y marcada por un ambiente que sorprende a todo el que lo conoce por primera vez. Con la sangría de Higuera culmina un programa de festejos que se celebra en honor de San Antonio a mediados de agosto, en lugar del 13 de junio , «debido a que el pueblo antiguamente estaba dedicado en estas fechas a las labores agrícolas de la siega». Incluye actos religiosos, como la novena que finaliza el sábado día 9, la misa del domingo, y una procesión de la imagen del santo por las calles del barrio, acompañada de la Banda Municipal de Música. La vertiente lúdica de la celebración alberga también la fiesta de la espuma y juegos colchonetas acuáticas; baile en la caseta municipal; una diana que recorre, al amanecer, las calles del barrio, a cargo de la charanga «Al compás» y los pasacalles de la sangría que discurrirán por la calle Larga y sus aledaños, acompañados por la charanga «Los pingüinos». El programa finalizará el martes 16, con el apurado de la sangría y la tradicional puja en la caseta. Los orígenes de esta fiesta se remontan a mediados del siglo pasado, cuando varios grupos de familiares y amigos comenzaron a reunirse en la Calle Larga, en torno al refrescante ponche de vino blanco, enfriado con mucho hielo, y aderezado con frutas del tiempo, fundamentalmente melocotones, para culminar las fiestas de San Antonio y celebrar el final de las labores agrícolas de verano. Con el paso del tiempo, el festejo se fue haciendo extensivo a toda la población, que se trasladaba literalmente a la calle de la «sangría», con mesas, sillas y las correspondientes tinajas y lebrillos llenos del preciado líquido, ocupando todos los rincones del viario. Hoy, la fiesta ha trascendido, gracias a la hospitalidad de los lugareños, que han conseguido captar la atención del visitante, convirtiendo la celebración vecinal en uno de los encuentros gastronómicos más concurridos de toda la comarca.

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